Luis Gerónimo Abreu: “La novela está en terapia intensiva”



Luis Gerónimo Abreu (Caracas, 1972) tenía tiempo que no hacía de villano, pero le tocó volver a asumir el desafío y por partida doble. En Para verte mejor, de Venevisión, como Onofre Villahermosa y en El chema, de Netflix, (inspirada en la vida de Joaquín “El chapo” Guzmán) como Nelson “El venezolano”, un psicópata y un narcotraficante, respectivamente.

El actor, que se encuentra actualmente en Houston con el elenco de Venezolanos desesperados haciendo una gira por Estados Unidos, asegura que se divirtió mucho dándole vida a un hombre que es capaz de instalar un circuito cerrado de televisión para espiar y robar a los vecinos de su edificio.

-¿Cuál fue el mayor reto que enfrentó para interpretar a Onofre Villahermosa?
-Uno de los retos de interpretar a Onofre fue investigar acerca de los psicópatas porque él tiene problemas mentales graves. Después me salió la oportunidad de hacer El chema en México, que también es un malo, maquiavélico, muy cruel y me tocó diferenciarlos porque son dos villanos que tienen distintas razones para actuar. La idea era tratar de no repetirme porque es muy fácil caer en eso, en una zona de confort y le busqué matices a Onofre, la parte física, el por qué de su manera de ser, el origen de su locura y cómo reaccionaba cuando las cosas le salen bien, cuando le salen mal. Hacía solo 15, 20 escenas del cuarto secreto y buscaba que no se parecieran una a otra. Fue complicado.

“Es preocupante el nivel de gravedad de la televisión venezolana, esto nos tiene muy deprimidos a todos, pero con la esperanza de que vamos a salir adelante”

-¿Cómo reaccionó cuando leyó la descripción del personaje?
-Me gustó la idea de Sandra Rioboó, Mónica Montañés y Manuel Fraiz-Grijalba porque es un personaje que conecta toda la historia y la contrafigura de todas las parejas de la novela. Onofre le hace la vida imposible a todo el elenco. Es una persona que quiere escapar de él mismo, de su identidad y le encanta el dinero fácil, el poder y manipular a la gente, hacer lo que quiera con ellos, es feliz jugando a ser Dios, y que todas las piezas se muevan a su voluntad. Soy actor y lo que quiero es interpretar personajes con historias y Onofre tiene muchas. Me llamó la atención por eso y porque creí que me iba a divertir mucho haciéndolo y estaba en lo cierto.

-¿Cómo evalúa la salud actual del género dramático? 
-La novela está como el país, en terapia intensiva. Hay una enorme crisis económica, social, de salud. El gobierno censura a los canales de televisión, los chantajea con quitarle la concesión si dicen lo que no le gusta. La censura nos limita a contar historias. La televisión está muy golpeada, hay gente que quiere mantenerla a flote, que intenta seguir produciendo, que se esfuerza muchísimo, con sus aciertos y sus errores, pero por lo menos busca mantener producciones nacionales al aire y no que todo sea enlatado; poder generar empleo para la gente que trabaja de esto, pero está nadando en contra de la corriente. La crisis económica embarga a un canal de televisión igual que a otra empresa. La novela está en terapia intensiva y sobrevive como pasa en los hospitales, gracias al pundonor, las ganas y al amor de los médicos que van y curan a las personas sin ningún tipo de medicina ni recursos; y creo que así estamos los que hacemos televisión, trabajando a pulso por amor a lo que hacemos y esto pasa no sólo en la televisión sino también en el teatro y el cine. Todo se nos ha complicado porque vivimos en un país en crisis. Es preocupante el nivel de gravedad de la televisión venezolana, esto nos tiene muy deprimidos a todos, pero con la esperanza de que vamos a salir adelante, a resurgir, a mejorar en todos los aspectos y producir mejor que antes y competir con el mercado internacional.

-¿Cuáles son sus próximos planes profesionales?
-Hay un monólogo por ahí que estoy gestando apenas, que está arrancando con un grupo de gente interesante. Ya les contaré, vamos a ver qué sucede. Quiero descansar un poco porque ha sido un año complicado. También quiero proteger a mi hijo y estar ahí para cuando el país lo necesite, de una manera u otra, desde un escenario, desde el asfalto, desde mis redes sociales, desde donde se pueda.

“No me quiero desarraigar. Siempre he trabajado afuera y he vuelto. No me veo jubilado en otro país”

-¿Tiene más ofertas en México? ¿Le gustaría volver a trabajar afuera?
-Claro que me gustaría volver a trabajar en México, disfruté mucho hacer El chema. A cualquier venezolano en este momento le encantaría poder cobrar en otra moneda, creo que nadie diría que no a eso, lo que sí no quiero es irme del todo de Venezuela, no me quiero desarraigar. Siempre he trabajado afuera y he vuelto. No me veo jubilado en otro país, a mí me encantaría poder estar en mi país, que mi hijo crezca en mi país. @yolimer 

Fuente: El Universal

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