Las bebidas azucaradas o ligh aumentan las enfermedades metabólicas



Las personas con síndrome metabólico tienen dos veces más riesgo de morir por un ataque al corazón o una embolia cerebral que aquellas que no lo presentan.

Las personas que consumen más de cinco vasos por semana de bebidas azucaradas y bebidas endulzadas sin azúcar presentan, respectivamente, un 43% y un 74% más riesgo de desarrollar síndrome metabólico que aquellos que toman menos de un vaso a la semana. También se ha demostrado que un consumo elevado de zumos de fruta naturales y envasados aumenta el riesgo de padecer este síndrome con el tiempo.

El trabajo demuestra asimismo que un consumo de más de cinco vasos por semana de cualquiera de estas bebidas aumenta no solo el riesgo de desarrollar síndrome metabólico en su conjunto, sino también de presentar algunos de los componentes de este síndrome.

En el caso de las bebidas azucaradas, su consumo frecuente, de más de cinco vasos a la semana, incrementa un 9% el riesgo de tener hipertensión y también de presentar niveles bajos de colesterol HDL (el llamado colesterol bueno).

En cuanto a las bebidas light o diet y los zumos de fruta naturales, su consumo también se asocia a un mayor riesgo de tener obesidad abdominal.

En comparación con aquellas personas que raramente toman zumos de fruta envasados y bebidas light, las que sí lo hacen, en una cantidad de al menos cinco vasos por semana, tienen más riesgo de tener los triglicéridos en sangre elevados.

Se analizaron los datos de 1.868 participantes de entre 55 y 80 años sin síndrome metabólico al inicio del estudio, pero que presentaban un alto riesgo cardiovascular. 

Los resultados refuerzan la hipótesis de que las bebidas azucaradas o edulcoradas y los zumos de fruta deben estar en la cúpula de la pirámide nutricional y de que, por tanto, se debe recomendar la reducción de su consumo, ya que beber más de cinco vasos a la semana se asocia con el desarrollo del síndrome metabólico y de las alteraciones que lo acompañan.

Las personas con síndrome metabólico tienen dos veces más riesgo de morir por un ataque al corazón o una embolia cerebral que aquellas que no lo presentan.

Las bebidas azucaradas tienen un bajo valor nutricional, ya que básicamente aportan grandes cantidades de azúcares u otros edulcorantes.

Durante los últimos años, se ha relacionado el consumo excesivo de este tipo de bebidas con un mayor riesgo de padecer sobrepeso y obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares e, incluso, algunos tipos de cáncer, entre otros.

Sin embargo, aún no había suficiente evidencia científica que relacione el consumo frecuente de este tipo de bebidas con el riesgo de desarrollar un síndrome metabólico.

Los datos presentados en este estudio contribuyen a subrayar la importancia de seguir un patrón de consumo de alimentos y de bebidas más cercanos a la dieta mediterránea para evitar la enfermedad. Mientras que beber una cantidad suficiente de agua y vino tinto con moderación son hábitos propios de muchos países mediterráneos, las bebidas azucaradas o edulcoradas no lo son.

Fuente: El Universal

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